Grito, grito, grito, casi siempre, ultimamente siempre y
busco la causa de esta sintonía atonal que late dentro
de mí y mortifica mi vida cotidiana:
- Si pierdo el metro grito e insulto.
- Si me equivoco grito y perjuro.
- Si llego tarde grito y corro.
- Si me caga un pájaro grito y miro al cielo.
- Si el de al lado no se lava grito y no respiro.
- Si hace tiempo que no te veo grito y te abrazo.
- Si la gente no es solidaria grito y lloro.
- Si me haces el amor grito y jadeo.
Grito como Medea, grito como Laurencia, grito como
Inés, grito como Anémona.
¿Gritaré por romper el tono monotonal de esta vida?
¿Gritaré porque tengo el tono dramático digno de una
diva de la ópera?
¿Gritaré porque no tengo nada que decir?
Grito porque me he callado muchas cosas...
Seguramente, gritaré en la tumba
y desde el más allá
imploraré el silencio eterno.
Podcast |
RSS |
Contacto |
Webmaster |
Privacidad