Llevaba meses siguiéndole, nunca descansaba,
andaba por lugares en dondesiempre había mucha gente,
nunca le perdí de vista, nunca le ví alzar la mirada,
se escondía bajo su penoso sombrero, se escondía y...
no logré verle el rostro, pero sabía que era él,
algo tenía que hacer o enloquecería.
Lo había planeado mil veces, tenía que acabar con él,
pero no me atrevía, sentía terror,
HOMBRE O DEMONIO, tenía que hacerlo.
Me decidí aquel día, cargué mi arma, él moriría
y yo descansaría al fin de de esa agonía.
Le seguí hasta el puente, repleto de gente, me sentía temblar,
ese era el momento, me abrí paso, le iba a disparar,
se dió la vuelta, le ví el rostro por única vez y, HOMBRE O DEMONIO, era tenebroso.
Me miró, sacó un puñal, y se lo clavó en el corazón, yo, aterrorizado huí.
Desde entonces he cambiado, siempre estoy entre la multitud,
voy de un sitio a otro, ya no soy yo, he perdido el control, no puedo parar,
ando acabizbajo, me da miedo mirar a la gente,
siento algo extraño, me horrorizo al pensarlo,
pero sé que alguien me sigue, y no me atrevo a echar a vista atrás.
Ahora ando por una abarrotada calle, antes estaba siempre siniestramente vacía,
está repleta y yo ando sin rumbo por ella.
ME QUEDO QUIETO, NO SÉ QUE HAGO,
COMIEZO A SUDAR, ESTOY TEMBLANDO,
DOY MEDIA VUELTA, ME ESTÁN MIRANDO,
SACO UN PUÑAL, ¿PERO QUE HAGO...?
Llegó mi turno, se acabó mi tiempo,
fuí sólo una parte, tras de mí vendrán otros,
el hombre de la multitud no morirá jamás.
ESTA HISTORIA ESTÁ BASADA E EL RELATO HOMÓNIMO DE EDGAR A. POE
Podcast |
RSS |
Contacto |
Webmaster |
Privacidad