Logotipo de la Taberna de Conspiradores
 

IMPRESIONES Y EXPERIENCIAS

 No hay despedidas gloriosas
12/02/2008 | 68 Lecturas  

 Víctor MAS

Quedaron para verse tras varios días sin hablar siquiera por teléfono, aunque tenían una relación que se suponía liberal y adulta, una de las partes no estaba del todo satisfecha.

Se besaron, y a continuación se sentaron en una tranquila terraza veraniega, él la preguntó rapidamente: "Oye, ¿yo que significo para tí?, ella, sorprendida y visiblemente contrariada por ese arranque, pues sobre ese aspecto ya habían hablado, contestó: "tú eres un amigo especial", "ya, pero, ¿sólo un amigo especial?", "sí, un buen amigo, pero ¿porqué lo preguntas?", "porque me estoy enamorando de tí, aunque no sé si decir mejor, obsesionándome contigo, ¿qué te parece?", "no sé que decirte, la verdad", "yo creo que hay un desequilibrio entre nosotros, tú no sientes lo mismo por mí y yo me como la cabeza contigo continuamente, me voy a volver majara, ¿cómo le encuentro yo salida a esta situación?", "no sé, tu sabias como iba a ser nuestra relación, sin exclusividades ni compromisos, te tengo mucho cariño y lo pasamos bien juntos, pero...", "pero no me lo das a entender nunca", "¿qué quieres, dejar la relación?, te lo dije al principio, soy una persona difícil, nefasta para tener pareja", "¿has visto?, te pones la losa de maldita encima para ser la eterna incomprendida, cuando, en este caso, si nos separamos la parte chunga me la llevo yo", "y tu que sabes como me voy a sentir yo al llegar a casa esta noche, eh?, me voy a sentir sola, muy sola", "tu me tienes a mí, pero no lo quieres ni reconocer, no todo ha ido bien entre nosotros pero nos podemos dar una oportunidad, si tu quieres", "no, creo que mejor no, comenzaremos una nueva etapa por separado, podemos ser solamente amigos", "me va a ser muy difícil ser sólo amigo tuyo, además tu ya tienes otros amigos ex tuyos, y me parecería un poco extraño contarte mis historias con otras mujeres o tu a mi las tuyas con otros hombres, no quiero que te conviertas en mi consultorio sicológico personal, eso ya sería patético, aunque, si quieres de vez en cuando nos tomamos unas copas y nos contamos, quien sabe si algún día..." "si, quien sabe".

Esa tarde habían quedado para ir al cine, aunque tras esta conversación pensaron que por ese día ya tenían bastante con la película de sus vidas. Se despidieron con un beso en los labios con la convicción de que tardarían mucho tiempo en volver a verse y que en ese posible reencuentro ya casi no se reconocerían, aunque, pensaba él mientras caminaba sin ningún rumbo concreto, "¿nos habíamos llegado a conocer en algún momento?".

© 2008 www.conspiradores.com | Enlace al podcast Podcast | Enlace al Feed RSS RSS | Contacto | Webmaster | Privacidad

Resolución óptima de pantalla 1024x768.