Tasca para sibaritas
23/10/1998 | 64 Lecturas
Daniel Martín
Fuente: Empresa y Negocio
Los hermanos Amarilla (Víctor, Alfredo y Miguel) siguen con la confabulación gastronómica y vinícola extremeña en el foro. La trama hedonista asoma ahora por la zona de Huertas en un local añoso antes dedicado al chateo bodeguero. Su nueva Taberna de Conspiradores conserva los preceptos de la que ya tienen en Argüelles: tapeo de matanza, vinos por doquier -lo mismo jóvenes que reserva- y licores y aguardientes a manta, hasta 30. Y de fondo, flamenco, jazz, tango, bossanova...
De la grisalla de garitos nuevos , unos de austeridad excesiva y otros de estética clónica y cargante, se zafa la Taberna de Conspiradores, tanto por el envoltorio como por el contenido. Si para estrenarse, hace pococs años, buscaron un local de 1946, en su segunda aventura confabuladora se han agenciado uno de principios de siglo, un bodegón de 1909. Lo han encontrado en Huertas, un barrio con solera en materia de copeo y situado a unos minutos apenas del Museo del Prado, del Centro de Arte Reina Sofía y hasta de Las Cortes, que una mala sobremesa la tiene cualquiera.
Los conspiradores han mantenido la esquelatura de la tasca casi centenaria, el arco de ladrillo que la parte en dos y un friso de barro cocido decorado a mano con motivos quijotescos, "una auténtica reliquia artística", apostilla Victor. El aroma añejo original lo han completado con unas lámparas que compraron en El Rastro, de forja oscura con pantallas en blanco, de reminiscencias mesoneras.
Las paredes dan la contrapartida vanguardista a tanta antiquité: de ellas cuelgan fotos de artistas célebres y carteles de películas y bandas musicales genuinas. De un lado, un Picasso de rostro abotargado y flequillo en sábana, alterna con un Yves Montand en pose enigmática. Una tentadore Sofia Loren y una frágil Audrey Hepburn desayunando en Tiffany's, les dan la réplica mitómana. Entre medias postales de Madrid en blanco y negro, años 50, carros en la Plaza de Antón Martín y farallón humano en El Rastro. En el otro flanco, pasano el arco divisorio, la taberna adquiere tonos cinematográficos: la hipnónica Ingrid Bergman, Harold Lloyd eternamene colgado del reloj y Almodóvar, más universal que nunca, con "Attache-Moi" ("Atame"). La música en muro la ponen Les Nègresses Vertes, Mano Negra y Amparanoia con su "Machín" entre otros.
Gourmets. Por lo que respecta al contenido, al tasca es un templo del condumio, con acento extremeño, claro, que las raíces -Arroyomolinos de Montánchez- marcan mucho. Quesos y tortas artesanas y productos ibéricos y de matanza, trazan la línea gastronómica. El sibaritismo lo exhala Víctor ya desde la barra. Basta verle preparar una tapa, con parsimonia, ceremonioso, para concluir que en el territorio de Los Conspiradores, prima algo más que la óptica del negocio. Tasajo adobado (solomillo en tiras con un ligero gusto picante), morcilla patatera, queso cremoso, mondongo, cecina de León. Y para regar el bocado vinos a discreción, del Pitarra casero a un crianza Castillo de Valdestrada y un reserva Monasterio de Tentudia. La huida del topicazo se manifiesta incluso en la cerveza, con una de trigo en barril y una de cáñamo, Cannabia se llama. De postre, bombón de higo, licores de Almendralejo y aguardientes del Valle del Jerte.
"Ofrecemos una taberna con toque bohemio donde la gente pueda estar a gusto tapeando y escuchándo música de calidad que no escucha en otros sitios", destaca Víctor.
Y si ahora, lector, develamos que a mediados de los años 90 los hermanos amarilla no habían estado nunca detrás de una barra de bar, ¿se lo cree? Pues así es. Miguel vivió en Francia una temporada y le impactó el ventarrón bohemio de los bistrots gabachos. A su vuelta hubo cónclave familiar y empezaron a patear el Foro en busca de un garito de raigambre. La sede de la Taberna Conspiradores en Huertas, abierta en avril, es la continuaión de una aventura que va en ascenso. Su penúltima lucha es atraer el difícil público de entre semana, "pues los viernes, sábados y domingos la zona está llena de gente", reseña. Los anima su lema consiratorio: "si deseas algo fervientemente y luchas para conseguirlo el universo entero conspira a tu favor".